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Tot, el escriba divino

miércoles, 11 de febrero de 2015

Tot es el dios de la sabiduría, la escritura, la música, los conjuros, hechizos mágicos y símbolo de la luna en la mitología egipcia. Contador de las estrellas, el medidor y enumerador de la Tierra, señor de las leyes y de los textos sagrados, escriba de los dioses y poseedor del conocimiento del discurso divino, en el cual era insuperable. Su culto, originario del deta del Nilo, tenía su centro en Hermópolis, y era representado como un ibis o un papión, o como un hombre con cabeza de ave. Su nombre también se puede ver escrito como Thot, Toth o Thoth. Su equivalente griego es Hermes, dios olímpico mensajero.

El físico de este dios se caracteriza por tener una cabeza de ibis, una pluma y la tablilla de escriba celestial para anotar  los pensamientos, palabras y actos de los hombres y pesarlos en su balanza. También fue representado como babuino. Llevaba el Ank (jeroglífico egipcio que significa vida) en una de sus manos.

Se le considera como el dios de la sabiduría, por ende, tiene autoridad sobre todos los dioses. Fue inventor de la escritura, patrón de los escribas, de las artes y las ciencias. Como dios de la escritura, era el inventor de todas las palabras.

Era un dios lunar medidor del tiempo, y el que estableció el primer calendario, es por eso que el primer mes llevaba su nombre. El fue el creador de los cinco días quitándolos de la luminosidad de Jonsu, y estos nuevos días permitieron a Nut, la diosa del cielo, creador del universo y los astros, parir cinco hijos, los cuales fueron: Osiris, dios de la resurrección, Horus, dios celeste, Set, dios de la  fuerza bruza, Isis, diosa de la maternidad y Neftis, diosa de la oscuridad, pues Ra, dios del sol y del cielo, le impidió tenerlos en cualquier día del año.


Este dios desempeña el oficio de escribano sagrado, puesto que documenta los hechos en la sala de las Dos Verdades. Es el registrador y el juez. En el panteón egipcio asistía al pesaje de las “almas” en una balanza, el juicio de Osiris. 

Jonsu, el dios lunar de la mitología egipcia

Es el dios lunar en la mitología egipcia, asociado con la medicina era protector de los enfermos y el que ahuyentaba a los malos espíritus. También representa la fertilidad de la tierra, el poder germinador y los nacimientos. Está relacionado con el curso del tiempo.

La iconografía de esta deidad es la de un hombre barbado de posición de marcha, el cual se transforma en un niño momiforme, coronado por una luna creciente y disco lunar; con uraeus y coleta lateral, como distintivo de juventud, porta un cetro uas (dicho cetro tiene la forma de una vara recta coronada con la cabeza de un animal fabuloso, probablemente representa poder, fuerza y dominio), el cual está acompañado con anj (vida), dyed (estabilidad),  heqa (cayado, el bastón en sí, mayormente conocido por ser usado por los pastores) y nejej (mayal, instrumento tradicional agrícola utilizado para la trilla de cereales). De igual forma, porta el collar menat (signo de fuerza) sobre el pecho o en las manos.


Jonsu fue descrito como un dios agresivo y cruel que sacrifica a otras divinidades en beneficio del faraón, encargado de alimentar a los dioses, ayudar al faraón en la caza y ejercer de protector contra los genios malignos. Es un dios lunar que viaja nocturnamente por los cielos en su baca. En la tríada tebana aparece como hijo del dios Amón (inicialmente se le consideró una deidad del aire, pero más tarde se le asoció a Ra, dios de Helióplis, divinidad solar) y Mut, diosa madre. Era un dios adorado en Tebas, y se le denominó como “Aquel que atraviesa el cielo” o “El Deambulador”, haciendo referencia a las fases de la luja. Viaja por el cielo en la “Barca de millones de años”, su barcada. Otras de sus advocaciones son: “El que Aconseja”, ya que era escuchado por todos, incluso de las fronteras. Jonsu es considerado una forma de Thot, por lo que fue identificado por los cébanos con el dios-luna “Aah” (nombre de la luna pero también dios de la misma. Se le confunde con Thor y se le identifica con Jonsu, Osiris -dios de la  resurrección, símbolo de la fertilidad y regeneración del Nilo; dios de la vegetación y la agricultura- y Shu, antiguo dios del aire que nació de la saliva o masturbación de su padre, Atum, quien asimismo es dios de la tierra). Cuando estaba en su ¿forma? O… ¿Faceta? De “Jonsu Niño”, se le pedía consejo en caso de enfermedad, y adoptaba el nombre de “el que ahuyentaba a los malos espíritus”. Se supone que, al haber sido confundido o identificado con Aah, adoptó sus funciones, en pocas palabras, se fusiona al dios (también conocido como Ian), y es ahí donde adquiere su nuevo aspecto y sus funciones claramente lunares.  En fin, se le invoca para protegerse de los animales peligrosos, especialmente de las serpientes y de los espíritus malignos que provocaban toda clase de enfermedades, sobre todo aquellas relacionadas con la demencia. 
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